viernes, enero 01, 2010

DE MOCHILA EN TAMASOPO


El municipio de Tamasopo, ubicado en plena Sierra Madre Oriental, es por mucho, el lugar más visitado en la huasteca potosina por turistas que degustan la aventura y el sano esparcimiento en contacto directo con la naturaleza.
Tamasopo, joven entidad con enorme y legendaria tradición azucarera es receptor de miles de visitantes que en periodos vacacionales y fines de semana, arriban a este paraíso con la firme convicción de derrocharse emocionalmente ante la majestuosidad de los parajes y vistas que gracias a las abundantes corrientes de agua subsisten.
Cuando visite Tamasopo recuerde que existen muchos parajes que le esperan con los brazos abiertos, no admita; de ninguna manera, que le cautiven en un solo sitio, que le encierren dentro de un amplio complejo turístico. Tamasopo le ofrece gran cantidad de opciones, solo administre su estadía y podrá tener la oportunidad de disfrutar varios atractivos que le sorprenderán.
Si usted me lo permite, un sencillo recorrido por algunos de nuestros sitios le convencerán de que Tamasopo es todo un placer para los sentidos.
Inicie por Puente de Dios, la sensacional caminata para llegar a el, le despertarán el cuerpo del pesado viaje por carretera o por lo incómodo que suelen ser los autobuses. Para llegar aquí, parta por la calle Hidalgo en el pueblo de Tamasopo con rumbo a El Cafetal; pequeña ranchería en donde encontrará estacionamiento para proseguir a pie descendiendo por una escalinata la pendiente que sinuosa entre la nutrida vegetación se aproxima al paraje que es ideal para nadar, bucear o simplemente; para regocijarse con la más pura expresión de la naturaleza.
El segundo sugerido lugar, El Trampolín, ubicado en Agua Buena, a 4 kilómetros de Tamasopo, paraje de aproximadamente 2000 metros de longitud, que bien se puede recorrer en el auto sin dejar de apreciar el paisaje que ofrece la posibilidad de disfrutarlo introduciéndose por cualesquier vereda y asombrarse por la gran cantidad de pequeñas cascadas y pozas de poca profundidad que bajo la sombra del bosque residente, refrescan aún más la transparente agua incitadora que habrá; júrelo usted, de terminar por seducirlo.
Para cerrar un buen día, concluya en Las Cascadas de Tamasopo, mismas que encontrará a mitad de camino, cuando salga de El Trampolín rumbo a Tamasopo, a un costado de la clínica del IMSS. Lugar sumamente hermoso que cuenta con todos los servicios turísticos para su seguridad durante la estancia.
Claro que, lo anterior es solo una sencilla sugerencia, si gusta usted, una vez llegado a Tamasopo, aborde cualquier camino, el que guste; este igual habrá de conducirlo a un paraje.
Ampliamente recomendamos también, los siguientes sitios: Paso Ancho, Rincón Campestre, La Gloria, El Borrado, Las Cascaditas y El Paraíso, Campamento Olvera, Tamisaqua, Tamasopo Inn, Cabañas Aventura y Cabañas Merand, Los Pretiles, Las Islas, El Arenal, El Platanal, Las Caídas, El Chino, Cascaditas de Damián, Cascada de El Aguacate, El Vergel, El Carpintero y El Tamul.
Cierto, olvidaba la mejor sugerencia, por favor antes de venir a Tamasopo, despójese de la mentalidad cosmopolita que compite a cada instante contra el reloj, aquí el tiempo se disfruta, se deleita; obviamente, de la manera … ¡más natural!
Tamasopo no solo le ofrece divinos parajes de ríos y cascadas, apreciará también, dos iglesias coloniales franciscanas, una magnífica hacienda porfiriana, ruinas de cascos de haciendas centenarias, complejos prehispánicos y un buen número de posibilidades para practicar deportes al aire libre; lo anterior, distribuido en la amplia geografía municipal.
Ahora bien, pensando un poco en fuertes emociones o en la oportunidad de conocer sitios escasamente concurridos y otros más; extremadamente emotivos, contamos con dos cascadas que habrán de maravillarlo. A la primera le llamamos El Aguacate, mide un poco más de 70 metros de caída, se ubica en las proximidades del pueblo que lleva el mismo sustantivo y para llegar a ella tendrá que partir primero a Damián Carmona, de allí, escasos cuatro kilómetros de terracería. Es un lugar tranquilo, desconoce la afluencia turística pero convencido le aseguro que sabrán orientarlo e incluso acompañarlo para que pueda apreciar esta cascada; digna de los más exigentes gustos.
La otra, internacional riqueza que le han denominado la “Joya máxima de la huasteca potosina”, Tamul, caída de 103 metros que se forma al desplomarse el río Frío o Gallinas y caer sobre las aguas del Santa María; a partir de aquí, se le nombra Río Tampaón. El más común de los accesos a este paraje es por lancha desde Tanchachín, ruta tradicional con un poco de adrenalina; sin embargo, deseo sugerirle otra senda, con infinidad de opciones de relajamiento en su trayecto.
Para el Tamul, rompiendo la común ruta, llegue primero a Los Cuates, en el municipio de Tamasopo, de aquí continúe por la terracería rumbo a El Saucillo. Una vez en El Saucillo cualesquier persona podrá indicarle la continuación del camino rumbo al Tamul. El camino solo podrá ser recorrido por vehículos de doble tracción, nada de autobuses o autos bajos, no es que el camino se encuentre en pésimas condiciones; se trata de una pequeña y angosta carretera que vehículos ligeros y altos podrán transitar sin dificultades.
También, puede ingresar partiendo por El Carpintero a orillas del río Frío o Gallinas, ruta sensacional entre pequeños bosques, potreros y cañaverales; siempre observando el río y la gran cantidad de cascadas que lo embellecen en demasía. Igual que en la otra senda de El Saucillo, solo recomendable para vehículos de doble tracción o camionetas.
Tamasopo, municipio con enorme potencial turístico, naturaleza que derrocha majestuosidad en cada uno de sus parajes.
Al igual que otros tantos sitios, Tamasopo posee un grandioso y rico mosaico histórico que constantemente nos recuerda el equilibrio ecológico que siempre tratamos de salvaguardar.
Por mencionar, solo por mencionar, la escalinata de durmientes para acceder a El Puente de Dios fue originalmente construida para el Presidente Porfirio Díaz Mori y su señora esposa Carmelita Rubio, para que cuando estos acudieran al acto inaugural de la vía San Luis Potosí – Tampico en 1890, pudieran relajarse y extasiarse con el paraje, como parte del protocolo inaugural tenían que transitar de San Luis Potosí (ciudad) hasta el puerto de Tampico. Por razones propias del mandatario, no pudo acudir ese día y mandó a algunos ministros en su representación.
En el Trampolín, podrá apreciar modificaciones importantes que realizara la Sugar Company Río Tamasopo a finales del siglo XIX, bases fuertemente arraigadas al subsuelo, entre el río, para tender la vía férrea que llegaba hasta el ingenio azucarero, pero quizá el más importante cambio se presentó en la parte final del paraje, sitio conocido por los lugareños como “La Compuerta”, aquí es visible la transformación del terreno para desviar parte del cauce hacia un gran canal que atravesaba al barrio “Cantarranas” y llegaba hasta la factoría en donde la fuerza de su caída fue utilizada para movilizar modernas turbinas que generaban la energía requerida.
Esa modificación del medio, ofrece al visitante hermosas cortinas de agua y un nutrido bosque de encinos que se acompaña permanente por un extenso platanal.
En la proximidades de “Las Cascadas de Tamasopo”, se encuentran todavía vestigios de lo que fuera la hacienda piloncillera de Tamasopo, factoría que utilizaba una de las caídas de agua como medio propulsor de un rudimentario sistema para movilizar el trapiche.
Bastarán, eso espero, tres ejemplos para reiterar que en Tamasopo nos preocupa, desde hace mucho tiempo, el equilibrio ecológico y que sus modificaciones solo engalanan hoy en día la innegable belleza que se posee, incorporando al medio las nuevas estructuras materiales que nostálgicas aún en pié, nos gritan silenciosas su grandeza.
Cierto, también nos lastima reconocer que en el ritmo de la modernización y su industrialización, hemos pagado muy alto el precio por atentar contra los recursos naturales, cuota que no solo nos avergüenza sino que nos compromete por revertir los daños a la brevedad.
Cuando su mochila tome, recuerde que Tamasopo tiene opciones que seguramente habrán de cautivarle.

TURISMO HISTÓRICO


El municipio de Tamasopo, bendecido, agraciado, exuberante, cubierto por parajes naturales que maravillan a los miles de turistas que cada año visitan este suelo. Tamasopo, turístico por excelencia, receptor hospitalario del siempre amante a la naturaleza.
El turismo como actividad económica en la región es reciente, más no así como actividad recreativa, pues sitios como “El Puente de Dios” han sido contemplados por infinidad de personalidades desde finales del siglo XIX cuando gracias al tendido ferroviario, en El Cafetal, el tren daba un receso en su recorrido de hasta dos horas, tiempo utilizado por pasajeros especiales para visitar esta maravilla natural.
Todo inicia así, casi a punto de finalizar los trabajos de la colocación de la vía, por indicaciones del señor gobernador Carlos Díez Gutiérrez, se construye una escalinata con durmientes para acceder al sitio que ya desde entonces se llamaba “Puente de Dios”, con la finalidad de agradar el día del recorrido inaugural al Presidente Díaz Mori y señora esposa; sin embargo, estos invitados el día 16 de abril de 1890, no pudieron asistir. Total que, sin la presencia de Porfirio Díaz, el recorrido inaugural San Luis Potosí – Tampico lo efectuó el gobernador y su esposa quienes por supuesto, visitan junto a personalidades invitadas; entre ellos el Secretario de Guerra; General Pedro Hinojosa, el Secretario de Fomento; General Carlos Pacheco, el bello sitio que incluso dicen cautivó a don Manuel José Othón inspirándolo para escribir “El Himno de los Bosques”.
Este sencillo recorrido, se continuó practicando por algunos años. Por ejemplo, en 1891, el norteamericano William Henry Jackson, extasiado ante la naturaleza residente, enfocó su primitivo lente para heredar a la posteridad sensacionales imágenes que se resguardan en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América.
Otro visitante, que igual, complacido y conquistado por la belleza de esta natural joya fue el europeo Adolfo Dollero que en 1908 escribe en su diario “México al día” en la página 170, lo siguiente: “Valles es una aldea en la entrada de la Huasteca Potosina. Antes de llegar allí nos detuvimos unas horas en la estación de Cafetal en donde una larga escalera de durmientes conduce a unas grutas naturales revestidas de estalactitas que forman la delicia del turista.
El río Tamasopo perfora la montaña, formando lo que denominan los mexicanos un Puente de Dios, vista muy hermosa y de verdadero atractivo”.
Claro que, entendamos la parada en El Cafetal como un pequeño descanso debidamente planeado, por cierto, el viajero exigente podía degustar de la deliciosa comida china que una familia de orientales instalados brevemente en El Cafetal ofrecían por unos centavos, esta parentela se reubicó posteriormente en Cárdenas.

EL TRAMPOLÍN


No puede, por ninguna razón, estando en Tamasopo, dejar de recorrer 4 kilómetros para conocer El Trampolín.
Paraje boscoso en la Delegación de Agua Buena y que, tiene una extensión de casi dos kilómetros de longitud. Aquí el Río Agua Buena, con una agradable temperatura, solo es un elemento más del sitio que se engalana de verde permanente, sauces, sabinos, higuerones, palos de rosa, entre muchos árboles que se congregan tanto en el interior del río como en su entorno.
Acceder es de lo más sencillo, tome la carretera de Tamasopo rumbo a Agua Buena; recuerde que de un punto a otro son 4 kilómetros, al pasar El Puente de Oro habrá llegado a Agua Buena, en menos de 50 metros encontrará una desviación de terracería; justo a un costado del CBTA # 141, este es el inicio de su aventura.
Al adentrarse poco a poco en ese pequeño camino iniciará a sorprenderse con la majestuosidad de la naturaleza residente, la carreterita se ubica a pocos metros de la ribera así que desde su auto podrá contemplar el paraje y seleccionar el punto de su total agrado para descansar y relajarse; ya sea bajo la sombra de frondosos árboles o entre las cálidas aguas que apacibles habrán de cautivarle.
Al final de este camino, se encontrará con la construcción de un gran canal que en la última década del siglo XIX se iniciara a edificar con el propósito se conducir el agua hasta el Ingenio de la Tamasopo Sugar Company que se estableciera en la población.
La obra hidráulica fue parte vital del proyecto para generar la energía eléctrica que la fábrica necesitaba, conocida como “La Sequia”, representó por muchos años, un eslabón utilizado por los niños en su aprendizaje de natación; pues mencionado canal cruza por todo el Barrio Cantarranas, origen demográfico de Agua Buena.
Cuando llegue a este punto, podrá bajar de su auto y explorar la zona para reconocer las modificaciones físicas que el viejo proyecto implicó; claro que, integrado a la belleza natural da la impresión de un estado ajeno a la intervención humana.
Podrá observar gran cantidad de flora y apreciar gracias a la claridad del agua, los nativos peces abundantes y millares de caracoles adheridos a cualesquier superficie húmeda.
Si llegase a tener suerte, solo demasiada suerte, quizás pueda apreciar algún ejemplar de Xiphophorus Montezuma, pequeña sardina endémica con la cola muy extensa y colorida, asemejando un penacho de plumas aztecas.
El Trampolín, sirvió de puente para cruzar en las primeras décadas del siglo XX de Tamasopo a Agua Buena, aquí se construyó el paso para la pequeña vía que un legendario trenecito de la compañía norteamericana, recorría transportando plataformas con caña de azúcar hacia la Sugar Company. De ahí su nombre.

CASCADA DEL AGUACATE


De singular belleza, esta caída de agua de aproximadamente 75 metros, es un maravilloso atractivo en el Norte del municipio.
La travesía previa es toda una aventura en donde nutridos bosques de cedros engalanan la rivera, el cauce es poco profundo de tal forma que podrá ser cruzado a pie sin ningún problema. Este pequeño riachuelo proviene desde la Sierra de San Nicolás de los Montes y serpenteando entre el fondo rocoso del elevado relieve derrocha frescura en sus cristalinas aguas.
La Cascada, se forma al desplomarse un gran canal que es utilizado para regar los cultivos cañeros o bien, para desaguar los mismos en tiempos lluviosos, proyectado desde el río Frío o Gallinas por más de un kilómetro, es también vigilado por enormes árboles que han crecido en las márgenes del vistoso canal. El sistema de riego y desagüe fue construido en 1949, como una necesidad vital pues en temporada de lluvias la zona se cubría de las aguas que el Frío o Gallinas arrojan al exterior de su cauce, afectando considerablemente los cultivos; jamás se reflexionó en que esa caída se convertiría en un atractivo turístico concurrido en busca de aventura y de contacto pleno con la naturaleza.
Se ubica a las afueras de El Aguacate (de ahí su nombre), pequeña población al Noroeste de Damián Carmona, con una distancia de 4 kilómetros de camino de terracería que entre cañaverales habrán de proporcionarle una ligera idea del terreno en donde se ubica la sensacional caída.
Entonces, partirá de Damián Carmona rumbo a El Aguacate, pasará primero por El Huamuchil y posteriormente llegará a su destino. Es indispensable solicitar información a los lugareños para poder acceder sin dificultades al paraje; de no hacerlo corre el riesgo de extraviarse.
Al desviarse rumbo al sitio, bajará por un potrero hasta las proximidades del río, aquí dejará su vehículo para proseguir caminando por la orilla de la rivera hasta encontrarse con la cascada, esta caminata resulta ser parte esencial del recorrido, por casi una hora, brincará de entre las piedras para no caer al agua, andará agachando la cabeza para evitar la maleza, se aferrara a los tallos de los árboles para afianzar su estabilidad, tendrá que meterse a las frías aguas más de dos ocasiones para continuar su ruta y finalmente, apreciará la caída y respirará la brisa que constante en incansable juego, se posará en su rostro para hacerle exclamar silenciosamente, en tono de recompensa, por el esfuerzo invertido gratamente pagado.
A pie de la cascada encontrará una pequeña poza que podrá utilizar como balneario y refrescarse plácidamente, la poza no es profunda así que seguramente entre clavados, risas, brincos y juegos divertidos habrá de transformar su estancia en alegre travesía.
También, podrá sentarse en las rocas próximas a la caída y contemplar el poder de la naturaleza, la majestuosidad del impacto del agua al estrellarse en las rocas que cubiertas de musgos verdes alfombra el suelo que a la vez, resalta aún más la belleza del paraje.
El Aguacate, una de las caídas más altas de todo el Estado potosino, joya tamasopense que de esmeralda vegetal se arropa enaltecida y que rítmica en su constante descenso modifica caprichosamente la suave roca que la recibe.

CIÉNAGA DE TAMPASQUÍN


Conocida por “Cabezas”, el humedal de Tampasquín se extiende por una amplia zona en el Sureste del municipio de Tamasopo, sus aguas albergan gran diversidad de flora y fauna, peces endémicos que suelen perderse a la vista entre el exuberante mosaico vegetal que erguido desde el fondo lodoso que conduce al cauce se transforma en cómplice de los nativos peces, también es ecosistema natural del lagarto de pantano (Crocodylus moreletii), especie protegida, en peligro de extinción, saurio amenazado por actitudes ignorantemente clandestinas.
Este lagarto americano conocido como cocodrilo pardo o negro, alcanza una longitud de 2.5 metros y vive también, en toda la zona del Golfo mexicano y Centroamérica.
Su cuerpo pantanoso se extiende entre las comunidades de Cabezas, Capuchinas y Veinte de Noviembre, a partir de aquí, pierde su forma predominante y se desplaza convertido en río hacia el Sureste para concluir su recorrido en el río Santa María en donde forma hermosas caídas de poca altura.
En ese trayecto de pocos kilómetros, se forma la espléndida cascada California, cerca de diez metros de altura rompen con la idea de que los pantanos son solo aguas tranquilas que llenos de manglares fungen un importante papel ecológico y que sus residentes son temporales pues suelen desplazarse al exterior del mismo.
La ciénaga Tampasquín es un sitio sumamente hermoso, desde sus múltiples nacimientos que cristalinos transmiten la pureza del líquido que placentera y armoniosa, emergen de las entrañas de la Sierra Madre Oriental. De todos ellos, quizá el más bello es lo que los lugareños llaman “las pozas de lascuranas” cerca del Ejido Cabezas; rumbo a La Joya de los Novillos.
Para llegar a este singular humedal palustre, adéntrese por Los Cuates; ubicado en el kilómetro 38 de la carretera Ciudad Valles – Río Verde, por la terracería cañera que se proyecta al Sur, a menos de un kilómetro después de haber salido de Los Cuates encontrará la desviación del camino hacia Cabezas, una vez ahí, podrá contemplar la belleza del área que llena de flora y peces, bajo un sublime rojizo; engalanan aún más la línea de sauces que proporcionan buena sombra al visitante.
El Santuario del lagarto de pantano no es propiamente un lugar para nadar, más bien, es recomendable para quienes disfrutan conocer parajes en donde el atractivo principal es la exuberante flora e infinidad de especies animales; sobresaliendo las aves, la gran mayoría de ellas procedentes de América del Norte y de la zona del Golfo de México, mismas que residen solo en época de reproducción.

LA CASCADA DEL TAMÚL


Joya máxima de la huasteca potosina, caída de 103 metros que la convierten en la más alta del Estado potosino, aunque la versión popular sostiene que mide 105 metros, quizás por cuestiones de “redondeo”.
El río Frío o Gallinas, que nace al Norte del municipio de Tamasopo, se desplaza al Sur sirviendo de límite natural entre éste y Aquismón, surca su sendero entre la majestuosa sierra tropical que atestigua su caída uniéndose al Santa María.
Tamul, sustantivo teenek para designar al lugar donde hay cántaros, hermosos cántaros que al romperse dejan escapar torrentes de agua que ansiosa de una esperada libertad se arroja al precipicio para esconderse entre el caudal que lo recibe complacido tornándose cómplice al mudar de nombre y hacerse reconocer como Tampaón.
Indudablemente, impactó de sobremanera al maestro Fernando Domínguez que éste lo plasmó constante, como si fuese una indeleble huella en la geografía del mosaico costumbrista huasteco, una distintiva marca que enorgullece, un rasgo de identidad; un punto de referencia.
El Tamul, ubicado precisamente como frontera entre Tamasopo y Aquismón, situación que ha provocado una sutil disputa por su adjudicación. La realidad es sencilla, pertenece a ambos y como dicen los lugareños: “a según”. Refiriéndose obviamente, al lugar en donde usted se ubique. Del lado Oeste Tamasopo y del Este Aquismón.
Es Tamul por mucho, no solo joya, sino tesoro natural que como lienzo identifica nuestra huasteca en el marco internacional. Junto al zacahuil, el huapango, el xantolo, el quechquémetl, el pétob y los loros; conforman los símbolos del deseado paraíso terrenal que tanto a excéntricos como comunes, suelen atraparse por la majestuosidad extrema de la más pura belleza.
La cascada de Tamul, cuenta con varios accesos, el tradicional por Tanchachín, lugar en donde habrá de abordar una lancha para río arriba remar hasta aproximarse a la caída, sin embargo, bien se puede disfrutar el Tamul de otra manera; por la ruta Tamasopo. Adéntrese por El Carpintero, en el kilómetro 35 de la carretera Ciudad Valles – Río Verde, tras 20 kilómetros y haber tenido la sensacional oportunidad de observar múltiples bellezas que desde el camino podrá apreciar, llegará a la parte superior de la descomunal caída de agua.
Esta ruta recomendada lo es sólo si usará vehículos apropiados al terreno boscoso que con diminutos grados de dificultad convertirán la travesía en un ingrediente más del esparcimiento. Indudable es que habrá de cautivarse por completo al recorrer esos 20 kilómetros, siempre a un costado del río Frío o Gallinas, atravesará potreros, ranchos, cañaverales; descenderá de su auto para de vez en vez abrir falsetes, conocerá infinidad de parajes vírgenes que el río aún reserva para gente intrépida y que en busca ande de lugares tranquilos y relajantes.
Cuando llegue al Tamul, puede subir al mirador; lugar que le proporcionará la oportunidad de contemplar en toda su magnitud la maravilla que ha cautivado a millones de visitantes que extasiados reconocen como una divinidad la obra natural.

EL PUENTE DE DIOS


El Puente de Dios, es uno de los tantos parajes ubicados en el municipio de Tamasopo, desde distantes tiempos, ha cautivado a cuanta persona se ha postrado ante su magnánima belleza.
Es común que en nuestro país, se le nombre de esta manera a los sitios que como éste, en el trayecto sinuoso de su recorrido, atraviesen bajo la mole de la sierra; aparentando un recién y nuevo nacimiento de la afluente.
La espléndida vista en Puente de Dios proyecta, gracias a los rayos del Sol, tonalidades en el agua desde un verde turquesa hasta azules diamantinos que en combinación con la transparencia de las cristalinas y refrescantes aguas suelen incitar a los sentidos hasta convencerles, al inicio, con una tímida profanación que habrá de tornarse espléndidamente encantadora por tiempo indefinido.
En el paraje, la poza circular, de considerables profundidades, es el único sitio en toda la huasteca potosina en donde se practica el buceo, sumergirse aquí, con el apropiado equipo, además de ser terapéutico, es enriquecedor al observar los endémicos peces que entre pequeñas grietas y cavidades del fondo rocoso intentan ocultarse de lo que ellos consideran amenaza.
Otro espectacular espacio, es la escalinata de durmientes que conduce entre la nutrida vegetación al espectacular sitio, sencilla vereda de peldaños que aunque agotadora, resulta ser un preámbulo digno del paisaje que entre sonidos de aves y caídas de agua delatan su presencia al ir descendiéndola.
Para visitar El Puente de Dios es necesario llegar primero a El Cafetal; pequeña ranchería en la que encontrará estacionamiento para después tomar la escalinata que habrá de conducirlo al paraje. A El Cafetal se parte por la calle Hidalgo; a un costado de la iglesia del pueblo de Tamasopo, a tres cuadras se encontrará con una desviación a mano derecha, continúe por aquí hasta salir del pueblo, al avanzar por este camino nuevamente habrá de encontrar dos caminos; tome el de la izquierda y prosiga, tendrá que cruzar la vía del tren y algunos cientos de metros más para llegar a El Cafetal, una vez aquí, prepárese pues el mejor de los destinos turísticos, maravilla entre maravillas, atónito y encantado le arrancará vocablos de admiración.
La extraordinaria maravilla natural tiene historia por contar, por ejemplo, la escalinata de durmientes fue construida especialmente para que don Porfirio Díaz Mori y su esposa Carmelita Rubio, disfrutaran del sitio en el recorrido inaugural de aquél 17 de Abril de 1890, por compromisos propios, el señor Díaz no asiste, enviando en su representación al General Pedro Hinojosa, Secretario de Guerra y al General Carlos Pacheco, Secretario de Fomento; entre otras personalidades. A ellos se sumarían el Gobernador potosino Carlos Díez Gutiérrez y algunos invitados especiales.
Posteriormente, personajes de la talla de William Henry Jackson, Adolfo Dollero y Hugo Brehme visitan espléndidos el lugar; de ello magníficas tomas atraparon para la posteridad en sus lujosas cámaras.
De entre todos, quizás el más destacado, fue el poeta potosino Manuel José Othón de quien se dice le arrebató hermosura al lugar para inspirarse y crear su “Himno de los Bosques”.

ESTACIÓN RASCÓN

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